¡Subid el volumen y cuidado con los mordiscos! Bienvenidos a una nueva entrega de Waves and Fast.
(Nota de la casa antes de empezar: sentimos que el audio de este episodio no sea 100% perfecto. Hemos tenido un duendecillo con un fallo técnico en los cables de la mesa de mezclas, pero la tralla y el contenido valían demasiado la pena como para dejar el programa en un cajón. ¡Esperamos que sepáis perdonar la costura acústica!)
Hoy no venimos solos a la cabina: vuelve a los micros nuestra antigua colaboradora y un pilar de esta casa, ¡Alex!, que se une al frente de batalla para repasar todo lo que ha estado ardiendo en nuestro canal de Telegram durante los últimos días. Además, nos metemos en el fango de la crítica con tres reseñas bien profundas: desmenuzamos la tensión psicológica de Mr. Mercedes, analizamos la esperada locura de ciencia ficción de Bong Joon-ho con Mikey 17, y nos manchamos de sangre y arena con la espectacularidad histórica de Los que van a morir te saludan (Those About to Die).
Pero que no os engañen los blockbusters, porque el verdadero bloque central de hoy está dedicado a los verdaderos reyes de la gran pantalla: los animales en el mundo del cine. Hacemos un recorrido brutal por la historia del celuloide salvaje, empezando por los clásicos entrañables de nuestra infancia que nos ablandaron el corazón como Babe, el cerdito valiente o el gigantesco San Bernardo de Beethoven.
Pero como esto es Waves and Fast, el idilio familiar se rompe rápido para adentrarnos en las aguas más oscuras, las garras reales y las producciones más dementes de la historia. Analizamos el drama de venganza marina de Orca (La ballena asesina), la crudeza extrema de Perro Blanco, la poesía salvaje de El Oso, la sangrienta locura real de Roar, y por supuesto, nos pegamos un atracón de cine de caspa y nostalgia repasando al completo toda la saga de Anaconda.
Cerrad bien las puertas, vigilad a vuestras mascotas y no os acerquéis demasiado al altavoz. ¡Arrancamos! 🦴🔥
🎵 En este programa suenan: Dick Dale, The Mummies, The Cramps, Agent Orange... y la mejor tralla de siempre.





